lunes, 19 de febrero de 2018

El VIH acaba con los indígenas Waraos en Venezuela

Créditos: Revista Sic del Centro Gumilla
En la comunidad indígena de San Francisco de Guayo, parroquia Padre Barral, municipio Antonio Díaz del estado Delta Amacuro han fallecido 27 jóvenes presuntamente por complicaciones relacionadas con el VIH, asegura Jesús Jiménez, un médico Warao, quien a su vez, denuncia que las autoridades de salud de la región siguen sin dar cifras oficiales, ni se han pronunciado; sin embargo, varios médicos residentes que trabajan en estos pueblos indígenas han realizado informes alarmantes sobre los casos del VIH, pidiendo a sus superiores mayor atención para contrarrestar la propagación de la enfermedad, pero tampoco han sido tomados en cuenta, reseña la revista Sic del Centro Gumilla.

Según la BBC Mundo, la prevalencia del virus en Venezuela es de 0,6%, de acuerdo a las cifras de ONUSIDA y el hecho de que la presencia del virus entre los indígenas supere el número de personas que viven con VIH en el país, hace que la situación se catalogue como una epidemia.Y considerando que los Warao tienen menos de 50.000 integrantes (según los datos de un censo realizado en 2011 por el Instituto Nacional de Estadística), los efectos pueden ser devastadores."En este momento hay un desabastecimiento grave de 24 antirretrovirales y hay fallas con 20 más. La última compra de medicamentos para el VIH hecha por el Ministerio de Salud fue en enero de 2017", le dice a BBC Mundo Regina López, directora de ONUSIDA en Venezuela.

Asimismo, Flor Pujol, directora del Laboratorio de Virología Molecular del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y una de las coordinadoras de un estudio acerca del caso de los Warao, le asegura a la BBC Mundo que se trata de“una situación alarmante por su magnitud. La prevalencia es muy elevada, similar a la que se vio en África al inicio de la epidemia en ese continente. Además, se ha transmitido con mucha rapidez".

Pujol añade en un estudio realizado en conjunto con el doctor Héctor Rangel del IVIC que "también es una situación excepcional porque siendo el VIH una enfermedad 'importada', nunca ha sido una condición que afecte a las poblaciones autóctonas latinoamericanas". Las dificultades logísticas deltratamiento, la disponibilidad, transporte, la privacidad es muy importante: que para tododiagnóstico de VIH se mantenga el anonimato y la privacidad, porque la comunidad ya haadquirido conciencia de que hay una enfermedad que está matando, y cuando saben que hayalguien tienden a excluirlo, entonces hay que mantener esto con muchísimo cuidado. Ausencia deexperiencia con tratamientos mayores a 6 meses, el tratamiento con VIH es de por vida, por lotanto hay que ubicar la noción de un tratamiento de por vida, porque si no cuando el individuo sesienta mejor, va a suspender el tratamiento y ahí es donde aparece la resistencia

En este sentido, reporta la organización KapeKape que San Francisco de Guayo es el epicentro del contagio de esta enfermedad. A pesar de las alertas enviadas por el personal médico que trabaja en esta localidad, la dirección de Salud en Delta Amacuro no ofrece cifras. La población Warao del sector conocido como La Ranchería, localizada en el centro de la comunidad, es la más afectada por extrañas muertes en jóvenes de entre los 15 y 30 años de edad, según el testimonio de Isabel Martínez, integrante de las hermanas Teresianas Capuchinas, con más de 50 años de convivencia con las familias indígenas.

Evidentemente, en vista de que entre la cultura Warao u otros pueblos y comunidades indígenas, no existe la idea del uso del preservativo, este método no forma parte de sus conocimientos y tecnología endógena, porque simplemente, las enfermedades como el VIH no son autóctonas de sus pueblos, la propagación de la misma se ha hecho inminente. Asimismo, dentro de su imaginario, no conocen la enfermedad ni cómo pueden prevenirla, se hace de crucial urgencia la actuación del Estado para frenar esta epidemia que está acabando con estas comunidades indígenas de manera despiadada.

Aunado a la crisis que vive el país, especialmente en los servicios de salud, no solo con la falta de medicamentos –según la Federación Farmacéutica Venezolana hay problemas con 85% de los productos-, el personal médico cada vez es más precario; parece ser que las comunidades indígenas son las más afectadas y más desatendidas por el Estado, a pesar de ser las más vulnerables. Como informa la organización KapeKape en distintos reportes, hay comunidades indígenas como Betania Topoco en Amazonas que reciben atención médica sólo cada siete días, así como otras comunidades indígenas que se trasladan a Amazonas en busca de tratamiento para el paludismo. Todo lo anterior sin mencionar el aumento de epidemias relacionadas a las actividades mineras en la zona, que el mismo Estado, en su deber de frenar para proteger el ambiente y el hábitat de los indígenas, promueve y extiende sin escrúpulos. De manera, que es menester alertar con más insistencia y contundencia a los organismos competentes del Estado para que tomen medidas e implementen las políticas de servicios para solventar esta emergencia.


En los siguientes enlaces se puede ampliar la información:

-          BBC. : http://www.bbc.com/mundo/noticias-42569300

-          Boletín de Población Indígena en Venezuela 2011. http://www.ine.gov.ve/documentos/SEN/menuSEN/pdf/subcomitedemografica/Indigena/BoletinPoblacionIndigena.pdf

-          Estudio: http://www.derechos.org.ve/pw/wp-content/uploads/VIH-Warao-FPujol-TRANSCRIPCI%C3%93N-1.pdf

-          KapeKape. El VIH SIDA continua golpeando a los Waraos:https://kape-kape.org/2017/09/24/el-vih-sida-continua-golpeando-a-los-waraos/

-          Revista Sic del Centro Gumilla. VIH sigue extendiéndose entre los Warao: http://revistasic.gumilla.org/2017/vih-sigue-extendiendose-entre-los-warao/

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