lunes, 14 de diciembre de 2015

Los retos de la nueva asamblea nacional en materia indígena



Los retos de la nueva asamblea nacional en materia indígena son evidentes.
En efecto, la mayoría calificada tiene ante el país y ante sí misma, legislar bien en materia indígena. Ya no se trata tanto de aprobar nuevos dispositivos normativos, sino de buscar mecanismos a través de políticas públicas que materialicen los derechos indígenas.
Se debe trascender de los años de consagración de los derechos indígenas al de su ejercicio. Sin lugar a dudas, el derecho indígena fundamental por materializar es el contenido en el articulo 119 de la Constitución Nacional.

En efecto, el texto constitucional permite avanzar hacia formas creativas de reconocimiento y, sobre todo, de titulación de los territorios indígenas. Por ejemplo, es posible pensar en figuras mixtas de protección de territorios indígenas junto al reforzamiento de áreas de salvaguarda ambiental. Lo anterior obliga también a iniciar un profundo debate sobre el extractivismo en zonas con una alta fragilidad cultural y ecológica.
Venezuela podría dar un salto cualitativo en la materia, ya no solo en la declaratoria de los derechos territoriales indígenas, sino en la búsqueda de los mecanismos necesarios para su concreción.

Existe un amplio espectro normativo en la Constitución así como en otras leyes subalternas, que permiten destrabar el tema neurálgico de la demarcación de los territorios indígenas.
Como corolario de lo anterior, se requiere de una gran voluntad política en el seno del parlamento nacional, asi como de políticas publicas diseñadas desde el principal órgano deliberativo del país, para echar a andar el principal derecho pendiente de los pueblos indígenas de Venezuela.

No olvidemos que, de acuerdo al Preámbulo de la Constitución, la democracia en Venezuela es intercultural al señalar que la sociedad venezolana es de carácter pluricultural.
Para muestra de lo anterior un botón. La nueva fuerza política que mayoritariamente llega al parlamento nacional obtiene mayoría calificada, gracias a los tres representantes indígenas electos. Independientemente de la manera como estos fueron elegidos, la forma en que ellos han inclinado la balanza en la asamblea nacional obliga a una reconceptualización de la noción de la democracia en Venezuela, esta vez transversalizada por lo intercultural.

Grandes desafíos se le plantean a la asamblea nacional en materia indígena, que solo podrán ser atajados como otrora, con una alta dosis de movilización y reorganización del movimiento indígena venezolano.


Vladimir Aguilar Castro
Universidad de Los Andes
Grupo de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (GTAI)

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